Me gusta tener las manos limpias. Si, he de reconocerlo. Es una de mis manías. Basta que note algo de suciedad en ellas, real o imaginaria, para que no me encuentre del todo cómodo con ellas. A la hora de preparar algo de comida o como paso previo a ir al baño. Supongo que viene de serie con el miedo a las múltiples bacterias y virus con las que lidio a diario en el trabajo.
Me gusta tener las manos limpias. Es cierto. Como también me gusta mantener los interruptores de la luz alineados aunque suponga recorrer la superficie del dormitorio para coordinarlos. Quiero ordenados los cubiertos en sus respectivos estantes, los platos colocados según su tamaño y profundidad y suelo verme entretenido cambiando la posición de las monedas hasta apilarlas según su diámetro.
Los apuntes que recogía en la universidad los adaptaba a mi forma de estudiar, con mis márgenes y mis notas que me orientaban. Procuro tener mis colecciones de mp3 bien etiquetadas y con todas sus carátulas correspondientes. No me gusta entregar los trabajos a medio hacer por cumplir el expediente, aunque eso suponga mi reclusión y la burla de los que me acompañan. Termino de ver una película que me gusta y enciendo el ordenador hasta completar su visionado con datos sobre el director o las indicaciones que ayudan a una mejor comprensión de la misma.
No me siento sereno hasta que tú no lo estás.
Procuro adaptarme a los demás y procuro que los demás se adapten a mi. Soy muy terco. No me duermo hasta adoptar mi postura adecuada. Necesito tiempo para mi y mis aficiones aunque carezca de tiempo y de aficiones. Pierdo dinero en cosas efímeras que me hacen feliz. Escribo en un blog sin que me reporte nada más que la satisfacción de que lo leas.
¿Y tú me susurras que eres una maniática?


Uy, manías... Pueden llegar a ser divertidas, incluso. Yo también soy especialita con las manos: no soporto, por ejemplo, comer las gambas de la paella o el pollo con las manos, o la fruta madura que pringa (una pera, un melocotón...). Necesito tener las manos libres de grasa y de cosas pegajosas.
Yo necesito tener pan por la mañana del sábado y el domingo para desayunar mis tostadas de rigor. Si no, el fin de semana no empieza igual. XDD