Ocurre en contadas ocasiones. Dejas de encontrar las palabras adecuadas y la impotencia te oprime. Todos los pensamientos acumulados mantienen una estructura ordenada y coherente pero, sin embargo, no encuentras la forma de expresarlos. Y te sientes inerte y taciturno por momentos. Entonces ocurre, o quizás quieres que ocurra. Una canción en el momento apropiado, una secuencia determinada de una película maravillosa, los párrafos aislados de libros personales, elementos externos que se configuran en paradigmas de tus ideas silenciadas. Aquellas que te aterran o avergüenzan mostrar en público.
Durante esta semana he descubierto uno de esos grupos españoles que injustamente no estarán en las listas de éxitos de las radiofórmulas. Grupos minoritarios, por fortuna para los que nos gusta, que dejan plasmada en sus composiciones un gusto exquisito por lo cotidiano y terrenal, alejados de sus opuestos panfletistas que gritan a los cuatro vientos sentimientos irreconocidos. Bandas coherentes que narran con sutileza, o no, la ternura o desgracia en las relaciones humanas, el instinto, la desesperación y las catársis a las que se ven sometidos aquellos que luchan por encontrar un sentido a la vida en su vida. Y lo consiguen, si entendemos por consecución el transmitir vivencias hasta hacerlas propias. Ocurre en contadas ocasiones, y con MacEnroe me he emocionado ésta semana.
Las vivencias del genial Zach Condon (22 años) les han servido para llenar de matices las composiciones sonoras con las que nos obsequia cada dos o tres años. La jóven alma del grupo Beirut aprovecha sus recorridos por la geografía mundial para empaparse de sonidos y asimilarlos como propios, dibujando estructuras fácilmente reconocibles y, en brutal contrate, totalmente personalizadas.
Para muestra, dos de sus pinceladas anteriores, marcadas por el paso por los paises Bálticos y Galos respectívamente.
Su nueva estación se acerca más a su lugar de origen. Tras un largo paseo por Méjico y tras ese suerte de esponja creativa que lo caracteriza, aparece en éste estranado 2009 con su sello peculiar y su "Llorona"
Dentro de las sorpresas que han aparecido este año en la escena musical independiente española, aparecen los murcianos Klaus & Kinski, con una primer trabajo "Tu hoguera está ardiendo", ecléctico y rico en matices, donde se puede pasar en cuestión de minutos de un claro y rotundo bolero a lo más oscuro y ruidoso del shoegaze.
Finalistas del proyecto Demo, esa fantástica iniciativa de descubrimiento de talentos patrios organizada durante el festival de Benicassim, consiguen firmar un contrato con uno de los sellos principales independientes que apuestan por nuevos sonidos, Jabalina, y sacan al mercado lindas canciones como la siguiente:
Este año que acaba ha sido muy prolífico en cuanto a descubrimientos patrio. Poco a poco iré repasando los que nos ofrecerán alegrías en los años venideros.
Cuando lo tenía todo por convertirse en un ídolo de masas de fervientes admiradores devotos de la estética y la facilidad, Christina decide mantenerse fiel a unas ideas y dejar fluir sus sentimientos para componer las canciones que a ella le gustaban, aun sabiendo que la decisión la empujaría lejos de las radiofórmulas y los grandes escenarios donde alimentar su vanidad.
Cogió las maletas, hizo chas, y empezó a empaparse del sonido de Nieva York de sus idolatrados Sonic Youth y descubrió nuevas formas de expresarse más acordes con lo que buscaba. Regalo preciosas muestras de sus ambiciones en Flores raras o Continental 62, pero no eran sino esbozos de lo que estaba por llegar.
Y ese empujoncito se lo dio Nacho Vegas. A partir de ahí, todo es historia morbosa e innecesaria, pero...cuando uno escucha en silencio, todo cambia.
Una catarsis personal reflejada en 9 canciones. 9 pinceladas de dolor, de rabia contenida. Búsqueda de una respuesta a lo retórico.
Justin Vernon, o lo que es lo mismo Bon Iver, decide esconderse de si mismo y de todo lo que le rodea, para terminar por refugiarse en una aislada cabaña lejos de todo los pilares que sustentaban su vida. Su novia perdida, su formación destrozada...un punto y aparte difícil de afrontar. Y lo plasma como lo siente. Y ese sentimiento decide que no va a ser sino una puerta abierta a la esperanza y a un nuevo comienzo. Como este blog.
El tiempo pasa y nos moldea sin piedad. Lo que fuimos ayer deja de tener sentido cuando uno parte de pilares arenosos. No quiero renegar de mis miedos y conflictos. Dejaré que las líneas reflejen quien soy ahora, para poder comprenderme mejor mañana